Se descubre por qué las úlceras del herpes genital aumentan el riesgo de contraer VIH, incluso tras el tratamiento

NIAID Press Release
Published: 07 August 2009

Nuevas investigaciones ayudan a explicar por qué el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2), causante del herpes genital, incrementa el riesgo de infección por VIH, incluso después de que un tratamiento con éxito sane las úlceras y ampollas que suele producir el VHS-2.

Los científicos han encontrado que, en el lugar donde se produjeron las lesiones genitales causadas por el VHS-2, persiste un entorno de células inmunitarias propicio para la infección por VIH, incluso tiempo después de que una terapia con dosis orales del fármaco aciclovir haya curado la infección y la piel tenga una apariencia normal. Estos hallazgos han sido adelantados en la edición digital de 2 de agosto de Nature Medicine.

“Los resultados de este estudio suponen un paso importante para comprender por qué el VHS-2 aumenta el riesgo de adquirir el VIH y que el tratamiento con aciclovir no reduce tal riesgo”, afirmó el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE UU (NIAID, en sus siglas en inglés).

“Llegar a entender que las infecciones por VHS-2, aun después de ser tratadas, proporcionan un entorno celular favorable a la infección por VIH nos señala nuevas direcciones para la investigación en la prevención del virus de la inmunodeficiencia humana, en particular, tratamientos más agresivos contra el VHS-2 e, idealmente, una vacuna contra éste”.

El VHS-2 es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes en todo el mundo y está relacionada con un incremento del doble o triple en el riesgo de adquirir el VIH.

Algunas personas infectadas por el VHS-2 presentan, de forma recurrente, úlceras y llagas en la piel de los genitales, y se ha barajado la hipótesis de que estas laceraciones son responsables de un incremento en el riesgo de contraer el VIH. Además, estudios clínicos recientes (entre los que se encuentra uno financiado por el NIAID y que finalizó el año pasado) han evidenciado que un tratamiento eficaz de las lesiones genitales causadas por el herpes con el fármaco aciclovir no reduce el riesgo que supone el VHS-2 de adquirir el VIH. Es por ello que el presente estudio se planteó encontrar las razones y probar una teoría alternativa.

“Partimos de la hipótesis que las úlceras y llagas en la piel producidas por el VHS-2 se asocian con una respuesta inmunitaria más duradera en esos lugares, y que la respuesta consiste en una gran afluencia de células, la tormenta perfecta para la infección por VIH”, explicó el Dr. Lawrence Corey, coordinador del estudio, codirector del Instituto de Vacunas y Enfermedades Infecciosas del Centro Hutchinson y jefe de la División de Virología del Laboratorio de Medicina de la Universidad de Washington en Seattle (EE UU). “Creemos que el VIH consigue penetrar en las células a través de roturas microscópicas en la piel que se producen durante el acto sexual”, indica.

El equipo investigador tomo biopsias de tejidos de la piel en la zona genital de ocho hombres y mujeres sin VIH, pero que tenían el VHS-2. Estas biopsias se extrajeron en diferentes lapsos de tiempo: cuando los pacientes presentaban llagas y úlceras por el herpes genital, cuando estas lesiones habían sanado, y a las semanas dos, cuatro y ocho de que hubiera remitido la infección.

Los investigadores también tomaron biopsias a cuatro de los pacientes cuando las lesiones reaparecieron y se les administró aciclovir por vía oral. El equipo siguió tomando biopsias en intervalos regulares durante 20 semanas tras la remisión de las heridas. Para tener elementos de comparación, los investigadores, además, extrajeron biopsias de tejido sin lesiones por herpes de la zona genital de los mismos pacientes.

Investigaciones anteriores habían mostrado que las células inmunitarias implicadas en la respuesta a la infección por herpes genital permanecían en el lugar de las lesiones después de que hubiera remitido la infección.

Los científicos que llevaron a cabo el presente estudio dieron con importantes hallazgos sobre la naturaleza de estas células inmunitarias. Primero, que las células-T CD4 -las células que el VIH infecta en primer lugar– pueblan los tejidos en los que se han producido lesiones por VHS-2 en concentraciones de entre 2 y 37 veces superiores a las presentes en los tejidos de la zona genital sin infección. El tratamiento con aciclovir no redujo esta alta y duradera concentración de células-T CD4 específicas del VHS-2 en los lugares donde habían sanado lesiones provocadas por el herpes.

Segundo, los científicos descubrieron que una proporción significativa de estas células-T CD4 presentaban los receptores CCR5 ó CXCR4, las proteínas de la superficie celular que el VIH emplea (además del receptor CD4) para entrar en estas células.

El porcentaje de células-T CD4 que expresan el correceptor CCR5 durante la infección aguda por VHS-2 y tras sanar las úlceras en el lugar donde se produjeron las heridas era el doble que en los tejidos sanos usados como control.

Además, el nivel de expresión del correceptor CCR5 en células-T CD4 en los sitios donde habían sanado las úlceras por herpes genital era similar entre los pacientes tratados con aciclovir y los que no.

Tercero, los investigadores encontraron una concentración significativamente más elevada de células inmunitarias, llamadas células dendríticas, que presentaban en la superficie el receptor DC-SIGN, en los sitios donde había sanado una lesión por herpes que en los tejidos de control, ya fueran pacientes tratados con aciclovir o no. Las células dendríticas con DC-SIGN transportan partículas del VIH a las células-T CD4, a las que infecta. Las células con DC-SIGN estaban frecuentemente cerca de las células-T CD4 en los lugares donde había ocurrido y sanado la infección -el entorno ideal para la rápida propagación de la infección por VIH-.

Por último, basándose en las biopsias de dos de los participantes en el estudio, los investigadores obtuvieron pruebas de laboratorio de que el VIH se replica entre tres y cinco veces más rápido en cultivos de tejido con lesiones por VHS-2 ya sanadas que en cultivos de tejido control.

Estos cuatro hallazgos ayudan a explicar por qué las personas con infección por VHS-2 son más vulnerables frente al VIH que las no infectadas por VHS-2, incluso tras un tratamiento satisfactorio de las lesiones genitales con aciclovir.

En palabras de los propios autores: “La infección por VHS-2 habilita un área extensa y un largo período para que el VIH acceda a más células diana, lo que supone una mayor probabilidad de que se produzca el ‘chispazo’ inicial de la infección”.

Este chispazo se inicia una vez el VIH ha penetrado en el organismo a través de las roturas microscópicas que se producen en la piel de los genitales durante el acto sexual.

“Cabría añadir que es probable -siguen los autores- que la proximidad de las células dendríticas con una alta expresión de DC-SIGN avive esas brasas y sirva de mecanismo para una propagación más eficaz de la infección inicial”.

Los investigadores concluyen que, para reducir el riesgo asociado al VHS-2 de incrementar la infección por VIH, hay que atenuar o eliminar el entorno de células inmunitarias duraderas que se crea en el tracto genital tras la infección por VHS-2, idealmente con una vacuna contra el virus del herpes simple.

Por último, lanzan la hipótesis de que otras infecciones de transmisión sexual puedan crear entornos celulares parecidos proclives a la infección por VIH, lo que explicaría por qué estas infecciones son un factor de riesgo en la adquisición del VIH.

El estudio, dirigido por los doctores Lawrence Corey y Jia Zhu, del Centro para la Investigación en Cáncer Fred Hutchinson, y la Dra. Anna Wald, de la Universidad de Washington, ambos en Seattle (EEUU), está financiado, principalmente, por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, en sus siglas en inglés) y cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver, ambos parte de los Institutos Nacionales de Salud de EE UU.

Referencias:

Zhu J et al. Persistence of HIV-1 receptor-positive cells after HSV-2 reactivation is a potential mechanism for increased HIV-1 acquisition. Nature Medicine DOI: 10.1038/nm2006 (2009).

Celum C et al. Effect of aciclovir on HIV-1 acquisition in herpes simplex virus 2 seropositive women and men who have sex with men: a randomised, double-blind, placebo-controlled trial. Lancet DOI: 10.1016/S0140-6736(08)60920-4 (2008).