Un esteroide aumenta la masa muscular magra en hombres con VIH, pero tiene efectos secundarios

Michael Carter
Published: 22 March 2006

El empleo del esteroide oxandrolona está relacionado con aumentos significativos de peso y masa celular corporal en hombres con VIH que han sufrido emaciación relacionada con el VIH, según un estudio de EE UU publicado en la edición de marzo de la revista Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes. Sin embargo, a pesar de que el esteroide aumenta la masa muscular, no mejora la resistencia y provoca efectos secundarios, como el aumento de los niveles de colesterol LDL (o colesterol “malo”) y aumentos de los niveles de enzimas hepáticas.

La pérdida no intencionada de sólo el 3% del peso corporal se ha relacionado con una peor supervivencia en personas con VIH. A pesar de que el uso de terapia antirretroviral ha conducido a un descenso significativo de la prevalencia de pérdida de peso no intencionada, aún es habitual, incluso entre las personas que toman tratamiento del VIH.

La dieta y la estimulación del apetito pueden ayudar aumentar el peso en las personas afectadas por emaciación relacionada con el VIH, pero la mayoría de las ganancias de peso se produce en forma de grasa, y la acumulación de grasa corporal no está relacionada con una mejora de la supervivencia en personas con VIH. Algunos pequeños estudios han demostrado que los esteroides anabolizantes pueden aumentar el peso corporal y la masa muscular en pacientes con VIH. Para investigar en más profundidad los beneficios del tratamiento con una terapia con un esteroide anabolizante, el grupo de investigadores diseñó un ensayo doble ciego controlado con placebo en donde los participantes recibían bien un placebo o una dosis de tres posibles (20mg, 40mg, o 80mg al día) del esteroide oral oxandrolona. Los autores del estudio midieron los cambios en el peso de los pacientes, la composición corporal, la resistencia, y también realizaron pruebas de laboratorio para valorar la seguridad del tratamiento con el esteroide. Al final de este periodo, a todos los hombres se les dio la opción de recibir una dosis abierta de 20mg de oxandrolona durante otras doce semanas.

El estudio se realizó entre otoño de 1996 y verano de 1998. Recibir tratamiento con fármacos antirretrovirales no fue un prerrequisito para entrar en el estudio, pero si una persona estaba tomando tratamiento anti-VIH, se requirió que hubiera tomado un régimen estable durante al menos seis semanas. El grupo de investigadores no manifestó cuántos pacientes estaban tomando terapia anti-VIH, ni tampoco realizaron un análisis de sus resultados en función del uso de antirretrovirales, lo que hace difícil determinar la aplicabilidad de estos descubrimientos en pacientes que experimentan emaciación relacionada con el VIH a pesar de tomar una terapia antirretroviral.

En el estudio se inscribió un total de 262 hombres. El recuento de células CD4 fue similar entre los cuatro brazos del estudio y estuvo en torno a 250 células/mm3, al igual que la carga viral, que fue de aproximadamente 120.000 copias/ml.

El peso corporal aumentó de forma significativa en todos los brazos de estudio, incluyendo el brazo placebo durante la fase de doble ciego (p<0,014). La masa celular corporal también aumentó en todos los brazos del estudio durante esta fase. Sin embargo, cuando los autores del estudio sometieron sus resultados a un mayor análisis, descubrieron que los pacientes que tomaron la dosis de 40mg de oxandrolona manifestaron aumentos significativamente mayores de su masa corporal a las semanas dos, cuatro, ocho y doce respecto a las personas que recibieron placebo (p < 0,004). A pesar de que los pacientes que recibieron la dosis de 80mg de oxandrolona manifestaron una ganancia de peso significativamente mayor que los pacientes que recibieron placebo a la semanas cuatro y ocho, esto no fue así a las semanas dos o doce.

Además, el grupo de investigadores descubrió que los pacientes tratados con las dosis de 40mg (p=0,0049) y 80mg (p=0,0002) de oxandrolona experimentaron cambios significativos de la masa celular corporal en comparación con los pacientes que recibieron placebo.

Sin embargo, el tratamiento con el esteroide no condujo a ninguna mejoría de la resistencia.

El grupo de investigadores señaló que los niveles de las enzimas hepáticas AST y ALT aumentaron durante las primeras cuatro a ocho semanas en los pacientes que recibieron las dosis de 40mg y 80mg de oxandrolona. Y lo que es más, descubrieron un aumento, relacionado con la dosis, de las anomalías hepáticas de grado moderado a grave en aquellos pacientes que tomaron el esteroide. Esto fue diagnosticado mediante pruebas de laboratorio que determinaron los niveles de AST, ALT, bilirrubina y ácido úrico. Los análisis también demostraron que las personas tratadas con las dosis de 40mg y 80mg del esteroide tenían una probabilidad significativamente mayor de sufrir un aumento de su nivel de colesterol LDL (colesterol "malo") que las personas que tomaron placebo (p<0,017).

Tras la finalización de fase de doce semanas de doble ciego, a todos los pacientes se les ofreció la oportunidad de permanecer en el estudio durante otras doce semanas y recibir una dosis abierta de 20mg de oxandrolona al día. Al final de este periodo, no hubo diferencias en peso entre los pacientes y la función hepática dejó de ser significativamente diferente respecto al inicio.

"El tratamiento con oxandrolona se relacionó con una ganancia de peso corporal significativamente mayor respecto al inicio que en el caso de las personas que tomaron placebo. La mayor parte de esta ganancia de peso se produjo en el apartado de masa corporal magra", comentó el grupo de investigadores, que señaló que el suyo fue "el mayor ensayo de reparto aleatorio controlado con placebo de un andrógeno en pacientes con pérdida de peso relacionada con el VIH".

A pesar de que el grupo de investigadores señaló que el tratamiento con el esteroide por lo general fue "bien tolerado", también señaló que más del 5% de los pacientes sufrieron aumentos de moderados a graves de los niveles de enzimas hepáticas y que "los niveles de LDL disminuyeron y los de HDL aumentaron".

Los autores recomiendan la realización de "más estudios... para determinar la eficacia de oxandrolona en la mejora de la fuerza muscular, la función física, y la calidad de vida relacionada con la salud en pacientes con VIH que sufren pérdida de peso".

Referencia: Grunfeld C et al. Oxandrolone in the treatment of HIV-associated weight loss in men: a randomized, double-blind, placebo-controlled study. J Acquir Immune Defic Syndr 41: 304 – 314, 2006.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).