Nuevas subvenciones para investigar la cura del VIH

Press Release
Published: 12 May 2010

Comunicado de prensa

La Fundación para la Investigación sobre el Sida (amfAR, en sus siglas en inglés) anunció esta semana unas considerables nuevas subvenciones dirigidas a la investigación diseñada con el fin de averiguar si es posible obtener una cura de la infección por VIH.

“amfAR posee un dilatado historial de financiación en investigaciones relevantes, y el desarrollo de este consorcio me hace concebir grandes esperanzas de que podamos catalizar la investigación de una cura para el VIH/sida”, declaró el director general de la Fundación, Kevin Robert Frost. “Creemos que un esfuerzo colaborativo de investigación cuenta con el potencial para acelerar de forma drástica la búsqueda de una cura”.

La ronda inicial de financiación del recientemente constituido Consorcio de Investigación sobre la Erradicación del VIH (ARCHE) de amfAR incluye proyectos en cada una de las tres áreas consideradas de forma generalizada como fundamentales para erradicar el VIH:

**La búsqueda de una cura esterilizante que eliminaría todo el VIH del organismo.

**La búsqueda de un una cura funcional que permitiría conseguir una supresión permanente de la carga viral sin el uso de terapias con fármacos.

**La caracterización de los reservorios virales, la barrera que debe superarse para alcanzar una cura.

“Dentro de la comunidad científica, existe la creciente sensación de que la búsqueda de una cura contra el sida está madura para llevar a cabo un esfuerzo coordinado de investigación”, afirmó el doctor Robert Siliciano, un científico de la Universidad Johns Hopkins (EE UU), cuyo estudio -financiado por amfAR- se centrará en la posibilidad de erradicar el VIH.

“Esperamos que la investigación que realizará nuestro equipo junto con este nuevo marco colaborativo de trabajo servirá para acelerar ese proceso”, declaró Siliciano, que colaborará con la doctora Janice Clements, también de la Universidad Johns Hopkins.

Como el VIH puede mantenerse de forma indefinida en determinados reservorios corporales de la persona infectada, la erradicación del VIH requerirá eliminar el virus de dichos lugares y, después, atacarlo con la terapia antirretroviral (TARV).

El desarrollo de nuevos agentes terapéuticos, como los que podrían eliminar el VIH latente, puede suponer una tarea costosa en términos de tiempo y dinero, por lo que los doctores Siliciano y Clements esperan poder identificar fármacos ya aprobados por la Agencia de la Alimentación y el Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) y disponibles para el tratamiento de otras enfermedades que podrían emplearse en el contexto de la infección por VIH.

Ya tienen una pista prometedora que pretenden poner a prueba, tanto en solitario como, posiblemente, en combinación con otros medicamentos. Estos fármacos serán probados en dos entornos distintos in Vitro: uno que simule la infección latente en los reservorios, y el otro, empleando células infectadas extraídas de pacientes con VIH.

Además, utilizarán primates no humanos para comprobar si estos fármacos podrían reducir la cantidad de virus que se generan o el número de células que albergan formas latentes del VIH. Este modelo también les permitirá probar si las células con infección latente en el organismo se ven afectadas por estos fármacos y en qué medida. De tener éxito, estos estudios podrían señalar el camino de estrategias que permitirían reducir en diez años, o más, el tiempo para contar con intervenciones capaces de curar la infección por VIH.

La doctora Sarah Palmer -del Instituto Sueco para el Control de Enfermedades Infecciosas y el Instituto Karolinska- pretende realizar una serie de estudios para determinar qué reservorios celulares son los principales responsables de la persistencia del VIH en el organismo, así como el grado en que estos refugios virales podrían ser eliminados por los fármacos anti-VIH. Sarah Palmer colaborará con el doctor Frederick Hecht.

Esta colaboración tiene como finalidad analizar el VIH presente en la sangre y las muestras de tejido provenientes de pacientes que iniciaron la TARV, ya sea durante la fase de infección aguda o con posterioridad.

Su objetivo es identificar qué células producen los virus que se miden de forma rutinaria en el plasma, los que persisten en el organismo a pesar de recibir una terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA). Se compararán las secuencias genéticas de los virus en plasma con las secuencias de los virus aislados en las células de la sangre periférica, las células del tracto gastrointestinal y de la médula ósea. Este ensayo ayudará a determinar dónde se genera el VIH que se encuentra de forma persistente en el plasma.

El doctor Joseph McCune, de la Universidad de California en San Francisco, en colaboración con el doctor Steven Deeks, estudiará el efecto de la activación permanente del sistema inmunitario -un aspecto que hace tiempo que se sospecha que desempeña un papel en la infección por VIH- sobre la capacidad del virus para mantenerse a lo largo de toda la vida del paciente infectado.

Los investigadores sugieren la hipótesis de que, poco después de que se produzca la infección por VIH, tiene lugar una cadena de acontecimientos cíclicos que se automantienen. El sistema inmunitario se activa en un intento de combatir la infección, pero esta activación alimenta, a su vez, la capacidad del virus para replicarse y persistir, lo que da lugar a una situación en la que la activación inmunitaria y la replicación viral se alimentan mutuamente.

Se ha demostrado que existe una enzima (IDO) que está relacionada con la progresión a sida, y los doctores McCune y Deeks consideran que puede desempeñar un papel crucial en el mantenimiento de la retroalimentación entre la activación inmunitaria y el crecimiento viral. Estos investigadores comprobarán si la interrupción de la actividad de esta enzima reduce el nivel de activación inmunitaria, lo que a su vez dará lugar a un descenso de la persistencia viral.

Del mismo modo, pretenden determinar si los pacientes que consiguen mantener de forma natural unos niveles de carga viral extremadamente bajos también mantienen, por sí mismos, unos niveles reducidos de la enzima IDO. De ser correcta esta hipótesis, los resultados señalarán una posible nueva estrategia terapéutica que permitiría reducir los niveles de activación inmunitaria (que están relacionados con algunas de las enfermedades observadas con frecuencia en la infección por VIH) y disminuir la cantidad de virus persistentes, lo que nos acercaría más a una cura funcional.

El doctor John Zaia, del Instituto Beckman de Investigación de City of Hope (Los Ángeles, EE UU), en un estudio que profundiza en las circunstancias de un paciente con leucemia en Berlín (Alemania) que parece haberse curado del VIH, examinará la posibilidad de que la quimioterapia que se emplea contra el cáncer pueda alterar los reservorios del VIH en el organismo. Este estudio podría ofrecer pistas para el desarrollo de intervenciones terapéuticas capaces de curar el VIH.

Hace poco, un paciente berlinés con el virus que padecía también leucemia aguda se sometió a un trasplante de células madre de un donante que tenía una mutación genética que le hacía resistente al VIH (característica que ahora tiene el paciente trasplantado).

Se desconoce en qué medida la aplicación de la quimioterapia antes del trasplante puede haber contribuido a la presunta curación, por lo que el doctor Zaia empleará una prueba sensible, que permite medir unos niveles extremadamente bajos de virus en pacientes con linfoma relacionado con el sida que hayan sido tratados (de forma parcial o más agresiva) con quimioterapia. Si la quimioterapia contra el cáncer es capaz de alterar los reservorios del virus, puede ofrecer pistas para el desarrollo de futuras intervenciones terapéuticas que posibiliten curar el VIH.

“amfAR posee un dilatado historial de éxitos a la hora de reunir expertos para abordar los grandes retos del VIH/sida”, declaró la doctora Rowena Johnston, vicepresidenta y directora de investigación de la Fundación. “Estamos muy emocionados con este consorcio y estamos seguros de que este enfoque de colaboración creará una sinergia que ofrecerá unos resultados que superarán los que puedan conseguirse en laboratorios individuales”.

El compromiso de amfAR con la búsqueda de una cura para el VIH/sida está en consonancia con las declaraciones efectuadas recientemente por el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas [NIAID] de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), la principal agencia de investigación en sida de apoyo federal en EE UU. Pese a que describió la investigación hacia una cura como “de alto riesgo, pero de gran impacto”, el doctor Fauci añadió: “Estoy seguro de que ésta es la dirección en la que debemos avanzar, aunque hace años habría sido inimaginable”.