Sudáfrica actualiza sus directrices de tratamiento del VIH

Keith Alcorn
Published: 29 March 2010

El Consejo Nacional del Sida de Sudáfrica ha hecho pública la actualización de las directrices de tratamiento del VIH, que reducirán el uso de estavudina (d4T), promoverán el inicio más temprano de la terapia en las mujeres embarazadas y los pacientes coinfectados por VIH y tuberculosis, y mejorarán el régimen empleado para evitar la transmisión vertical en el caso de las mujeres gestantes.

Las nuevas directrices recogen algunas de las recientes recomendaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre las que destaca la de reducir paulatinamente el uso de estavudina.

Tanto activistas como médicos han estado haciendo presión en Sudáfrica durante varios años para que se retirara el uso de estavudina del tratamiento de primera línea, debido a los efectos secundarios del fármaco, que incluyen daños en los nervios periféricos (neuropatía), pérdida de grasa en las extremidades y la cara (lipoatrofia), y un aumento potencialmente mortal de los niveles de lactato en sangre (hiperlactatemia y acidosis láctica).

Las nuevas directrices recomiendan que todos los pacientes que empiezan la terapia por primera vez reciban una combinación de tenofovir y 3TC ó FTC, acompañada de nevirapina o efavirenz.

Las personas que están tomando d4T deberían cambiar a tenofovir si muestran algún efecto secundario relacionado con el fármaco o si corren gran riesgo de padecer dichos efectos (un mayor índice de masa corporal, bajo nivel de hemoglobina o ser una mujer de mayor edad).

Sin embargo, las directrices sudafricanas no siguen todas las recientes recomendaciones de la OMS, que incluyen la sugerencia de que, en la medida de lo posible, los pacientes deberían iniciar el tratamiento cuando su recuento de CD4 esté por debajo de 350 células/mm3.

En Sudáfrica, se sigue aconsejando que la mayoría de las personas empiecen la terapia cuando su recuento de CD4 sea inferior a 200 células/mm3, aunque las nuevas directrices recomiendan un comienzo más temprano en estos cuatro grupos de pacientes:

**Cualquiera que esté en una etapa 4 de la infección por VIH según la definición de la OMS (presencia de infecciones oportunistas), con independencia del recuento de CD4.

**Las personas con VIH diagnosticadas de tuberculosis con un recuento de CD4 inferior a 350 células/mm3.

**Mujeres embarazadas con un recuento de CD4 por debajo de 350 células/mm3.

**Cualquier paciente con tuberculosis multirresistente a fármacos (MDR) o ampliamente resistente a fármacos (XDR).

Las mujeres embarazadas elegibles para recibir tratamiento anti-VIH, cualquier persona con una infección oportunista, cualquiera con un recuento de CD4 inferior a 100 células/mm3 y cualquiera con tuberculosis MDR ó XDR serán consideradas como prioritarias para tomar la terapia antirretroviral, lo que supone que deberían iniciarla antes de dos semanas tras conocerse el diagnóstico.

La población femenina gestante no elegible para que le sea administrada la terapia antirretroviral de forma inmediata, recibirá una profilaxis anti-VIH con AZT a partir de la semana 14 de embarazo, una dosis única de nevirapina al inicio del parto y una dosis única de tenofovir y FTC tras dar a luz.

Los bebés recibirán profilaxis con nevirapina a lo largo del período de lactancia, o durante seis semanas tras el parto si son alimentados con leche maternizada.

Las directrices de tratamiento infantil también han sido actualizadas. Todos los niños con VIH de un año o menos de edad serán tratados, al igual que los de uno a cinco años, con un porcentaje de CD4 inferior a 25% o un recuento de CD4 por debajo de 750 células/mm3. Todos los bebés y niños de menos de tres años recibirán abacavir, 3TC y lopinavir/ritonavir, mientras que a los de mayor edad se les administrará efavirenz en lugar de lopinavir/ritonavir.

Estas directrices están diseñadas para permitir que la terapia se inicie y reciba seguimiento por el personal de enfermería; la provisión de tratamiento se ampliará de los centros especializados en VIH a las clínicas de salud primaria. El impulso a la realización de la prueba de VIH incorporará medidas de examen de la tuberculosis.