La prevención del VIH en hombres gay debería fijar entre sus objetivos el uso de poppers

Michael Carter
Published: 19 November 2007

La reducción del uso de poppers en los encuentros sexuales entre parejas serodiscordantes debería constituir un objetivo dentro de las campañas de prevención del VIH dirigidas a hombres gay, según escribe un equipo de investigadores británico en un artículo publicado en la versión digital de Sexually Transmitted Infections.

El equipo de investigadores descubrió que los hombres gay que inhalaron poppers durante las relaciones anales sin protección tuvieron un riesgo significativamente mayor de infección por VIH. Los autores creen que existen dos motivos por los que los poppers están implicados en la transmisión del VIH. En primer lugar, facilitan una relación sexual más prolongada y desinhibida y, en segundo lugar, los poppers podrían aumentar la susceptibilidad biológica a la infección, bien suprimiendo la función inmunológica o bien aumentando la asimilación de fluidos biológicos.

No fue sorprendente el hecho de que los hombres que practicaron sexo anal receptivo y los que recibieron una eyaculación tuvieran un mayor riesgo de adquirir el VIH. Sin embargo, los autores también descubrieron que la práctica de sexo anal insertivo sin protección (una práctica que muchos hombres consideran como de “bajo riesgo” de transmisión del VIH) supuso, de hecho, un aumento del riesgo de seroconversión.

El sexo entre hombres sigue constituyendo el principal foco de transmisión del VIH en el Reino Unido. En 2005, más de 2.300 hombres gay recibieron un diagnóstico de VIH, lo que supone el 84% de todas las infecciones que se produjeron en el país.

Existen indicios de que se siguen produciendo unos niveles altos de comportamientos de riesgo entre los hombres gay en el Reino Unido, dado que casi el 50% de ellos declara haber practicado sexo sin protección el año anterior, en recientes encuestas sexuales a escala nacional. Las altas tasas de infecciones de transmisión sexual y la reemergencia de la sífilis y el linfogranuloma venéreo (LGV) también indican que la salud sexual de los hombres gay es motivo de preocupación.

Estudios de cohorte han mostrado que la práctica de sexo anal receptivo sin condón supone la actividad sexual con mayor riesgo de transmisión de VIH; la reducción de la cantidad de prácticas de sexo anal sin protección entre hombres con distinto estado serológico constituye un objetivo específico de las iniciativas de prevención del VIH en el Reino Unido.

En 2001, se estableció el proyecto INSIGHT para identificar los factores que provocan las nuevas infecciones por VIH entre los hombres gay del Reino Unido.

Como parte del proyecto, el grupo de investigadores diseñó un estudio de casos con control que contó con hombres gay inscritos entre 2002 y 2004 en Brighton, Londres y Manchester.

Los casos fueron hombres recientemente diagnosticados de VIH que habían dado negativo en una prueba en los dos años anteriores. Los controles fueron hombres que dieron negativo en las pruebas del VIH en ambas ocasiones.

El estudio inscribió un total de 75 hombres recientemente diagnosticados por VIH y 157 controles. Los hombres completaron una entrevista asistida por ordenador para proporcionar detalles sobre sus comportamientos sexuales y de uso de drogas.

Los hombres con y sin VIH poseían características demográficas similares; teniendo ambos grupos una media de 35 años de edad, el 90% era de raza blanca y el 50% tenía un nivel de educación universitario.

Entre las pruebas del VIH, el 83% de los hombres diagnosticados de VIH y el 55% de los que dieron negativo declararon haber tenido relaciones anales receptivas sin protección. Esto se relacionó con un mayor riesgo de seroconversión al VIH (CP: 3,9; IC 95%: 2,0 – 7,7). Cuanto mayor fue el número de parejas con las que un hombre practicó sexo anal receptivo, mayor fue el riesgo de seroconversión (cinco o más hombres; CP: 5,27; IC 95%: 2,32 – 11,97).

Los hombres que dieron positivo en la prueba del VIH fueron también más propensos a declarar una práctica reciente de sexo anal receptivo sin protección con un hombre que constaba que tenía el VIH (28% frente a 11%; CP: 3,2; IC 95%: 1,6 – 6,4). El riesgo de seroconversión aumentó cuando se emplearon poppers durante el sexo sin protección (CP: 9,3; IC 95%: 3,3 – 26,2) y si se produjo eyaculación, especialmente si se produjo sexo receptivo sin protección con más de un hombre del que constaba que tenía VIH (CP = 6,7; IC 95%: 1,3 – 33,8).

El sexo receptivo sin protección con parejas de estado serológico al VIH desconocido también constituyó un factor de riesgo significativo de seroconversión al VIH (CP: 4,3; IC 95%: 2,4 – 7,8). Realizar sexo receptivo sin protección con las parejas regulares (CP: 2,4; IC 95%: 1,4 – 4,3) o casuales (CP: 3,7; IC 95%: 2,0 – 6,8) aumentó el riesgo de seroconversión.

Asimismo, se identificaron las relaciones anales insertivas sin protección como un factor de riesgo de seroconversión. Este comportamiento de riesgo fue declarado por el 76% de los casos y el 61% de los controles (CP: 2,1; IC 95%: 1,1 – 3,8). Al aumentar el número de parejas con las que una persona realizó sexo insertivo sin protección, también aumentó el riesgo de seroconversión (cinco hombres o más, cociente de probabilidad ajustada [CPA]: 2,3; IC 95%: 1,1- 45,1).

El primer conjunto de análisis realizado por los investigadores no consiguió encontrar ninguna relación entre actividades sexuales “secundarias” como sexo oral, rimming (sexo ano-oral), uso de juguetes sexuales y riesgo de seroconversión. Sin embargo, un análisis posterior multivariable mostró que el rimming (CPA: 3,3; IC95 %: 1,3 – 8,5) y ser penetrado con el puño (CPA: 3,1; IC 95%: 1,4 – 7,0) fueron actividades que “estaban detrás” de un mayor riesgo de serconversión.

Aunque, en general, no hubo diferencias en la frecuencia de las infecciones de transmisión sexual entre los hombres que dieron positivo y negativo en las pruebas del VIH, el análisis mostró que la infección con diagnóstico de gonorrea estuvo relacionada con un mayor riesgo de seroconversión (CPA: 4,22; IC 95%: 1,82 – 9,74). Se ha demostrado que la gonorrea aumenta la carga viral en el semen de los hombres con VIH y esto podría haber facilitado la seroconversión en el caso de los hombres recientemente infectados en este estudio.

Se registraron proporciones similares de hombres con y sin VIH que declararon el uso de drogas recreativas, y en el análisis inicial de los investigadores el consumo de poppers, éxtasis, ketamina, LSD y Viagra estuvo relacionado con un mayor riesgo de seroconversión. Pero en el análisis multivariable, sólo el consumo de poppers estuvo relacionado con la seroconversión (CPA = 3,5; IC 95%: 1,7 – 7,3). Aunque aproximadamente el 10% de los hombres declaró usar metanfetamina, una droga a la que se hace responsable de comportamientos de riesgo respecto al VIH en EE UU, el equipo de investigadores no encontró indicios de que el uso de la droga aumentara el riesgo de seroconversión al VIH en esta muestra de hombres.

A continuación, los autores centraron su atención en el lugar donde los hombres encontraron a sus parejas. Su análisis inicial no logró mostrar ninguna relación significativa entre cualquier lugar o modo de establecer contacto y la seroconversión, pero su modelo multivariable descubrió que los hombres que conocieron a sus parejas por internet tuvieron un riesgo significativamente mayor de infectarse por el VIH (CPA: 1,9; IC 95%: 1,0 – 3,4).

En el conjunto final de análisis, el equipo de investigadores identificó que las prácticas de sexo receptivo sin protección con parejas que se desconocía si tenían VIH (CPA: 4,1; IC 95%: 1,8 – 9,3), las relaciones anales insertivas sin protección con más de un hombre (CPA: 2.7; IC 95%: 1.3 – 5.5) y el uso de poppers (CPA: 2,4; IC 95%: 1,1 – 5,2) estuvieron relacionados de forma independiente con un mayor riesgo de seroconversión.

“Este estudio confirma que el objetivo a escala poblacional… en los programas de prevención del VIH en hombres gay debería seguir centrándose en reducir las relaciones anales sin protección entre parejas serodiscordantes”, comenta el grupo de investigadores. Asimismo, los autores señalan que “se ha identificado claramente la existencia de un riesgo relacionado con la práctica de sexo anal insertivo sin protección, una práctica que muchos hombres podrían considerar erróneamente de bajo riesgo”.

Respecto al uso de poppers, el grupo de investigadores concluye que “el riesgo atribuible a la inhalación de nitritos en lo referente a la seroconversión al VIH entre hombres gay en el Reino Unido es alto y... los programas de prevención deberían adoptar como objetivo o meta, a escala poblacional, la reducción de su consumo durante las relaciones sexuales sin protección entre parejas serodiscordantes al VIH”.

Referencia: Macdonald N et al. Factors associated with HIV seroconversion in gay men in England at the start of the 21st century. Sex Transm Infect (online edition, published November 14th, 2007).

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).