IAS: Una vacuna terapéutica del VPH estimula la respuesta inmunológica en personas con VIH

Liz Highleyman
Published: 25 July 2007

Una nueva vacuna terapéutica para el virus del papiloma humano (VPH), un virus de transmisión sexual que puede causar cáncer anal y genital, parece ser segura y estimula una respuesta inmunológica en personas con VIH, según un póster presentado el lunes en Sydney en el curso de la IV Conferencia de la Sociedad Internacional del SIDA sobre Tratamiento, Patogénesis y Prevención del VIH.

Aunque en Europa ya se han aprobado dos vacunas preventivas del VPH, no está claro si estas vacunas tendrán algún impacto sobre la incidencia de cáncer anal o cervical (relativo al cuello del útero) en personas con VIH ya infectadas por el VPH.

Un análisis del estudio FUTURE 1 de la vacuna del VPH aprobada, Gardasil, encontró una tasa de eficacia del 73% frente al desarrollo de verrugas anogenitales o cambios precancerosos o cancerosos en las células del ano en mujeres a lo largo de los cuatro años de seguimiento. Sin embargo, el equipo de investigadores señaló que el estudio no incluyó a personas con VIH, y el efecto protector de la vacuna en personas con ese virus sigue sin estar claro.

La compañía australiana CSL está desarrollando una vacuna terapéutica contra el tipo 16 del VPH, causante de cáncer. Está diseñada para prevenir el desarrollo de neoplasias (cambios precancerosos en las células) al estimular las respuestas inmunológicas celulares frente a este tipo del VPH.

El fabricante decidió probar esta vacuna en personas con VIH a fin de determinar si podría inducir respuestas inmunológicas frente al VPH en personas con una supresión inmunológica moderada.

El estudio de determinación de dosis contó con 35 HSH (hombres que practican sexo con hombres) con VIH en Melbourne y Sydney (Australia) y valoró la seguridad y tolerabilidad de la vacuna. Entre los objetivos secundarios del estudio estuvieron el examen de la evolución de las respuestas inmunológicas al VPH tras la vacunación, incluyendo las respuestas de anticuerpos y las mediadas por células-T, así como el aclaramiento del VPH en el ano y las patologías relacionadas (como la neoplasia anal y las verrugas anales).

Los participantes fueron distribuidos de forma aleatoria para recibir inyecciones de placebo o de la vacuna E6E7 para el VPH-16, más el adyuvante "Iscomatrix", en una de tres dosis posibles (25 mg, 70 mg o 240 mg). Tres grupos recibieron tres inyecciones a los días 0, 28 y 84 mientras un cuarto grupo recibió las inyecciones a los días 0, 14 y 70, siguiendo un programa acelerado.

En el momento de entrar en el estudio, la mediana de edad fue de 47 años y la mediana del recuento de células CD4 fue de 627 células/mm3. Los participantes habían sufrido una supresión inmunológica considerablemente grave en el pasado, con una mediana nadir (el valor histórico más bajo) del recuento de células CD4 de 154 células/mm3. Casi todos (94%) recibían terapia antirretroviral durante el estudio.

Una de las cuestiones que se plantean en el tratamiento del VIH es si un valor nadir bajo del recuento de CD4 limita el grado de restauración inmunológica y la amplitud de la respuesta inmunológica que cabe esperar en una persona tras algunos años de terapia antirretroviral exitosa y si, a su vez, esto podría alterar los riesgos a largo plazo de sufrir determinados tipos de cáncer.

Todos los participantes estaban infectados por los tipos de VPH de alto riesgo (causantes de cáncer). Más de la mitad (59%) tenía el VPH-16, el 32% tenía el VPH-18 y del 17% al 41% tenía nueve tipos de alto riesgo distintos a ésos. Muchos estaban infectados por más de un tipo de virus. La mayoría de los participantes (80%) presentaba algún grado de anomalía en las células del ano, detectable mediante prueba de tinción PAP, incluyendo neoplasia intraepitelial anal de bajo grado en un 31% de los casos y de alto grado en un 14%.

Tras 36 semanas de seguimiento, la vacuna fue bien tolerada en general. Aunque no hubo reacciones adversas graves, la mayoría de los participantes declaró sufrir dolor e hinchazón entre moderados y graves en el punto de inyección, así como síntomas sistémicos como dolor de cabeza, muscular y fatiga. Los recuentos de células CD4 permanecieron estables en todos los participantes, pero cinco experimentaron rebotes de la carga viral del VIH.

Las respuestas inmunológicas fueron buenas. Casi tres cuartas partes de los participantes (71%) experimentaron un aumento al menos de tres veces de la respuestas de interferón gamma a los péptidos E6-E7 de la vacuna, determinadas mediante el ensayo Quantiferon. Además, casi todos los participantes (96%) experimentaron un aumento de al menos cuatro veces de los anticuerpos IgG específicos para esos péptidos.

Sin embargo, no se apreciaron tendencias claras en la detectabilidad del VPH o los cambios en las células anales al comparar las distintas dosis de vacuna y el placebo. Los participantes que recibieron la vacuna experimentaron un aclaramiento del VPH-16 (frente a ninguno en el grupo de placebo), pero otros tres que empezaron con otros tipos del VPH adquirieron el VPH-16.

Aunque cuatro de los seis participantes que empezaron con una neoplasia anal de alto grado experimentaron una resolución de la misma, otros desarrollaron nuevas neoplasias de alto grado durante el seguimiento. En general, la mayoría de los participantes experimentó o bien una ligera mejora o bien ningún cambio en las lesiones anales.

El equipo de investigadores concluyó que la vacuna terapéutica del VPH-16 pareció ser segura y bien tolerada en personas con VIH, produciendo respuestas inmunológicas fuertes y duraderas tanto de anticuerpos como mediadas por células T, a pesar del hecho de que los participantes del estudio presentaron en el pasado un daño inmunológico considerable, como se refleja en su bajo recuento nadir de células CD4.

El principal autor, Jonathan Anderson, declaró a aidsmap que el estudio actual era demasiado pequeño como para determinar la eficacia de la vacuna, pero el equipo de investigadores se vio animado por la buena respuesta inmunológica y planea realizar más estudios.

Referencia: Anderson J et al. A randomised, placebo-controlled, dose escalation study to determine the safety, tolerability and immunogenicity of an HPV therapeutic vaccine in HIV-positive participants with oncogenic HPV infection of the anus. Fourth International AIDS Society Conference on HIV Treatment, Pathogenesis and Prevention, Sydney, abstract MOPEB089, 2007.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).