La creatina aumenta la masa muscular, pero no la fuerza en hombres con VIH

Keith Alcorn
Published: 16 November 2005

La creatina, un suplemento dietético recomendado frecuentemente para aumentar la masa muscular, puede aumentar la masa corporal magra en hombres con VIH, pero no aumenta la fuerza cuando se combina con ejercicios de resistencia (entrenamiento con pesas), según informaron un grupo de investigadores de EE UU y Grecia el lunes, 14 de noviembre, en el transcurso del VII Taller sobre Reacciones Adversas de los Fármacos y Lipodistrofia en VIH, celebrado en Dublín, Irlanda. Además, el aumento de la masa muscular es probable que sea debido a retención de líquidos y es muy poco probable que suponga ningún beneficio a largo plazo sobre la supervivencia.

A pesar del éxito de la terapia antirretroviral en la prolongación de la vida y el control de la infección por VIH, las personas con VIH aún siguen sufriendo pérdida de masa corporal magra tanto si reciben tratamiento como si no.

Un estudio estadounidense en el que participaron más de 500 personas que recibieron terapia antirretroviral estableció que una pérdida de masa corporal de sólo un 3% respecto a los valores iniciales constituyó un factor de predicción de un peor pronóstico. Más aún, un estudio reciente descubrió que más del 50% de los pacientes que iniciaron terapia anti-VIH experimentó un descenso de peso y que el riesgo de perder un 5% o más del peso corporal ha aumentado desde que está disponible una terapia anti-VIH eficaz. La pobreza, un recuento bajo de CD4 al inicio y/o una alta carga viral y la aparición de enfermedades oportunistas han sido identificados como factores de riesgo de pérdida de peso no intencionada en pacientes que reciben terapia anti-VIH.

Así, para las personas con VIH son de vital importancia las terapias o intervenciones que consigan mantener o aumentar la masa corporal, pero muchos de los tratamientos que se emplean actualmente no están probados y los indicios que impulsan su uso son de carácter anecdótico.

La creatina es un suplemento dietético recomendado para atletas y culturistas que puede aportar energía extra a los músculos, lo que redunda en una mayor resistencia y una mayor fuerza. También lleva agua a las fibras musculares, aumentando así su volumen, y puede mejorar la síntesis de proteínas, lo que lleva a un crecimiento del tejido muscular.

El suplemento está ampliamente disponible, pero su uso es controvertido en los círculos deportivos, ya que muchos consideran su uso como un medio de aumentar la masa muscular con agua y aprecian muy pocos indicios convincentes de que mejore el rendimiento, excepto en aquellas actividades que requieren la aplicación de mucha fuerza en muy poco tiempo.

Los investigadores de la Universidad de California (San Francisco, EE UU) llevaron a cabo un estudio de reparto aleatorio controlado con placebo sobre un suplemento de creatina en un grupo de 40 hombres con VIH que realizaron un régimen supervisado de ejercicios durante 14 semanas, tres veces a la semana. Los participantes recibieron bien creatina o bien placebo durante dos semanas antes de iniciar los ejercicios de resistencia.

La creatina fue administrada en dosis de 20gr al día durante los primeros cinco días a fin de “cargar” el músculo con creatina y después dosis de 4,8gr durante seis semanas. A continuación, se repitió el ciclo de carga y mantenimiento.

La fuerza valorada por la medición del máximo para una repetición para ocho diferentes músculos (el máximo para una repetición es la máxima cantidad de peso que puede ser levantada en un ejercicio en particular, y en los ejercicios de resistencia en general se procura emplear pesos de aproximadamente un 70-75% del máximo para una repetición para cada ejercicio en particular)

Los hombres asignados al grupo de creatina ganaron aproximadamente 2,3kg de masa corporal magra frente a los 0,9kg del grupo que sólo hizo ejercicio, y esta diferencia fue estadísticamente significativa (p=0,01) pero al finalizar el estudio, no hubo diferencia en fuerza, valorada mediante el máximo para una repetición. En ambos grupos se produjo un aumento de fuerza de aproximadamente el 40%. No se pudieron detectar diferencias de metabolitos en el tejido muscular entre el grupo que recibió creatina y el que recibió placebo.

”La creatina aumentó la masa muscular por retención de líquidos en el músculo y no existe evidencia de que este tipo de cambio suponga ningún beneficio a largo plazo para la supervivencia de las personas con VIH”, declaró a aidsmap Giorgo Sakkas, de la Universidad de Tesalónica (Grecia), principal investigador del estudio.

“La creatina no supone una solución a largo plazo para aumentar la masa corporal magra en personas con VIH, y el aumento de masa corporal magra necesario para mejorar la supervivencia sería un aumento a largo plazo que sólo puede lograrse mediante la toma dietética de proteínas y la práctica de ejercicio de resistencia de modo continuado.”

También especuló que la falta de aumento de fuerza en el grupo de creatina podría deberse a un uso ineficaz de la energía generada por la creatina como resultado de un daño mitocondrial, pero el número de personas inscritas en el estudio fue demasiado pequeño para comparar las características de los que presentaron una respuesta y los que no.

Las personas con VIH también han de ser conscientes del riesgo de la toxicidad a largo plazo de la toma de suplementos de creatina, afirmó a aidsmap Giorgo Sakkas. Además de producir dolor muscular y calambres a corto plazo, la creatina puede producir también daño renal con el uso más prolongado, especialmente si la dosis es demasiado alta o si la persona que la toma padece de insuficiencia renal. También pueden correr un riesgo especial los pacientes que toman tenofovir u otros fármacos asociados con el aumento de los niveles de creatina.

Referencia: Sakkas GK et al. Creatine supplementation fails to augment the benefits derived from resistance exercise training in patients with HIV infection. Antiviral Therapy 10: L6, 2005.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).