Coinfección VIH-1 y VIH-2: difieren en la respuesta viral a TARGA

Michael Carter
Published: 10 June 2005

Para las personas coinfectadas tanto con el VIH-1 como con el VIH-2, se debería tener en cuenta ambos virus a la hora de seleccionar los regímenes de tratamiento y medir los resultados. Así lo enfatizan los investigadores del estudio que escriben en la edición del 15 de julio de Clinical Infectious Diseases (ahora on-line). Estas advertencias son incluidas en un informe del caso de una persona, coinfectada con VIH-1 y VIH-2, que inicialmente logró unos buenos resultados inmunológicos y virológicos al iniciar la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA). No obstante, la persona experimentó un incremento en la carga viral de VIH-2 y una caída de los CD4 después de cambiar su régimen de TARGA por un régimen más simple que mantuvo el VIH-1 indetectable.

El VIH-2 tiene una baja prevalencia en otros sitios del África oriental y la experiencia clínica de tratar el VIH-2 es limitada. Generalmente, los médicos abordan el tratamiento de VIH-2 de la misma manera que con el VIH-1, con modificaciones de poca importancia.

No obstante, se conoce que el VIH-2 es naturalmente resistente a todos los fármacos actualmente disponibles tanto de la clase de los no análogo de nucleósido (ITINN) como de otros antirretrovirales con menor eficacia frente al VIH-2 que frente al VIH-1.

En noviembre de 2001, una mujer de 44 años de edad originaria de Guinea Bissau fue diagnosticada en Madrid (España) con ambos tipos de VIH. Para el momento del diagnóstico su recuento de células de CD4 era de 112 células/mm3, y su carga viral de VIH-1 era de 3.700 copias/ml. Comenzó un régimen de TARGA consistente en d4T, 3TC y Kaletra, dos semanas posteriores al diagnóstico con una rápida supresión de su carga viral del VIH-1 por debajo de 50 copias/ml. Durante los siguientes 19 meses su recuento de células de CD4 se incrementó en más de 500 células/mm3 y su carga viral permaneció indetectable.

En el verano de 2003, la paciente cambió a un régimen de TARGA de una vez al día consistente en ddI, tenofovir y efavirenz. A pesar de la buena adhesión, el recuento de células de CD4 de la mujer cayó de manera continua y para mayo de 2004 sólo tenía 169 células/mm3. Lo que dio lugar a cambios posteriores en las terapias del VIH individuales. Debido al temor de que la combinación de ddI y tenofovir pudiera suprimir el recuento de células de CD4, se reemplazó tenofovir por 3TC. Puesto que su recuento de células de CD4 seguía sin cambiar, se reemplazó efavirenz por Kaletra. Después de tres meses de tratamiento nuevamente se cambió a 3TC, Kaletra y atazanavir. Sin embargo, el recuento de células de CD4 de la mujer se mantuvo bajo.

No se consideraron todas las decisiones de tratamiento en base a las cargas virales del VIH-1 y el VIH-2. Los investigadores del estudio llevaron a cabo un análisis retrospectivo de la carga viral del VIH-2 utilizando una nueva secuencia de ácido nucleico a tiempo real basada en la amplificación (NASBA, en siglas en inglés). Cuando la mujer tuvo su primer diagnóstico con VIH su carga viral del VIH-2 estaba un poco por debajo de las 7.500 copias/ml cayendo a niveles indetectables durante los primeros 18 meses de tratamiento del VIH. No obstante, en abril de 2003 la carga viral comenzó a incrementarse y todas las muestras de VIH-2 posteriores eran detectables, alcanzando un pico de 6.800 copias. Después de iniciar la terapia con 3TC, Kaletra y atazanavir la carga viral del VIH-2 cayó bruscamente a 91 copias/ml.

Los análisis siguientes indicaron que la mujer estaba infectada con el VIH-2 de tipo salvaje antes de iniciar TARGA, pero después de 23 meses de tratamiento ella había desarrollado las mutaciones de resistencia K65R e I118V en la transcriptasa inversa del VIH-2. Finalmente, los investigadores de este estudio llevaron a cabo un análisis filogenético que mostró que la paciente estaba infectada con el VIH-2 subtipo A.

“Nuestra paciente ilustra además que, en las personas coinfectadas con VIH-1 y VIH-2, ambos virus se deberían tener en cuenta a la hora de valorar las decisiones de tratamientos y los resultados”, concluyen los investigadores del estudio. Ellos añaden, “se debería suministrar los fármacos que se saben activos frente al VIH-2 y debe llevarse a cabo una medición periódica de las cargas virales del VIH-2”.

Referencia: Rodes B et al. Viral response to antiretroviral therapy in a patient coinfected with HIV type 1 and type 2. Clin Infect Dis 41 (on-line edition), 2005.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).