YOU ARE HERE:
Recuentos de CD4
   Last updated: 14.04.05
¿Qué es el recuento de CD4?
Las células CD4 o células T cooperantes son glóbulos blancos que organizan la respuesta del sistema inmunitario ante determinados microorganismos, incluidas bacterias, infecciones fúngicas y virus.

El recuento de CD4 es la medición del número de células CD4 que se encuentran en un milímetro cúbico de sangre (no en todo el cuerpo). Esta cifra se escribe a veces en células/mm3.

El recuento de CD4 de una persona que no esté infectada por el VIH puede situarse entre 500 y 1200. El VIH puede infectar las células CD4 y utilizarlas para producir más copias del VIH.

Incluso cuando una persona con VIH se siente bien y no tiene síntomas, tiene millones de células T CD4 infectadas por el VIH que son destruidas cada día y se producen algunos millones más para reemplazar aquéllas.

¿Qué predice el recuento de CD4?
La mayoría de personas con VIH descubre que su recuento de CD4 suele declinar a lo largo de algunos años.

Un recuento de CD4 entre 500 y 200 indica que se ha producido cierto deterioro del sistema inmunitario. Si el recuento de CD4 cae por debajo de 350, o empieza a decaer con rapidez, es posible que el médico empiece a sugerir la necesidad de iniciar tratamiento antirretroviral.

Cuando el recuento de CD4 disminuye por debajo de 250-200 es recomendable iniciar el tratamiento con fármacos antirretrovirales, pues en este punto es cuando el riesgo de sufrir infecciones relacionadas con el SIDA es muy elevado.

La información más importante que puede ofrecerte el recuento de CD4 es la tendencia general del sistema inmunitario: es decir, si está deteriorándose o mejorando.

Cambios en el recuento de CD4
El recuento de CD4 puede aumentar o disminuir en respuesta a infecciones, estrés, hábito de fumar, ejercicio, ciclo menstrual, anticonceptivos orales, el momento del día e incluso la estación del año. Además, el uso de diferentes instrumentos de análisis puede ofrecer diferentes lecturas.

Por eso es importante controlar la tendencia a lo largo del tiempo en vez de centrarse demasiado en resultados de análisis aislados. También es mejor que realicen el recuento en el mismo hospital y aproximadamente a la misma hora, siempre que sea posible. Si tienes una infección, como la gripe o un herpes, es mejor retrasar el recuento de CD4 hasta que te encuentres mejor.

Si tienes recuentos de CD4 relativamente altos, no tienes sintomatología y no estás tomando tratamiento antirretroviral, sólo es necesario que te hagan un recuento de CD4 cada tres meses.

Sin embargo, si tu recuento ha estado descendiendo con rapidez, o formas parte de un ensayo clínico, o acabas de empezar un nuevo tratamiento, es posible que el médico sugiera la realización de un recuento con más frecuencia.