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Los riñones
   Last updated: 02.07.04
 
Los riñones son unos órganos con forma de judía, del tamaño de un puño adulto y situados en la parte media de la espalda, uno a cada lado, justo debajo de las costillas. Aunque la mayoría de las personas tienen dos riñones, se puede vivir bien con uno solo siempre y cuando esté sano. Algunas terapias utilizadas en personas con VIH se han asociado con problemas de riñón y, raramente, el VIH puede algún tipo de enfermedad renal.

¿Qué hacen los riñones?
Los riñones filtran la sangre y separan los productos de desecho procedentes del desgaste normal de los tejidos corporales y de los alimentos. Regulan el nivel corporal de minerales y agua. Los desechos, es decir, el exceso de minerales y agua, forman la orina, que fluye hacia la vejiga a través de dos tubos llamados uréteres. Los riñones también liberan importantes hormonas, sobre todo una que estimula la producción de células rojas de la sangre (eritropoyetina), y otra que regula la presión de la sangre (renina). Los riñones también convierten la vitamina D en su forma activa, que resulta esencial para el buen estado de los huesos.

Problemas de riñón
Las causas comunes de la enfermedad renal son la inflamación en el filtro, la diabetes y una elevada presión sanguínea. Estos factores pueden causar pérdida excesiva de proteínas en la sangre, presencia de sangre en la orina, y/o fallo renal crónico. La infección en la orina puede estar limitada a la vejiga (cistitis) o puede afectar a los riñones (pielonefritis); algunas infecciones bacterianas pueden afectar al riñón a través de la sangre (tuberculosis). Cuando se produce fallo renal agudo, el proceso de filtración se detiene completamente; esto puede que esté provocado por un inadecuado suministro de la sangre al riñón, por infecciones bacterianas graves o por sustancias tóxicas para el riñón. En el caso de la diabetes, el exceso de glucosa en sangre puede dañar las cavidades del riñón que reciben la sangre, provocando un estado conocido como nefropatía diabética. Una elevada presión sanguínea puede dañar también las citadas cavidades. La toxicidad por fármacos daña generalmente los túbulos.

Los problemas renales en la infección por VIH
El propio VIH, aunque raramente, puede provocar una forma de glomérulo nefritis (nefropatía por VIH). Esta inflamación de los riñones se ha observado sobre todo en gente de raza negra y también en usuarios de drogas. La diabetes es una posible complicación del tratamiento con inhibidores de la proteasa. La toxicidad por fármacos en personas con VIH puede producirse tanto por el uso de fármacos antirretrovirales como por el uso de fármacos para tratar infecciones oportunistas (por ejemplo, Septrin), o también por el uso de algunas drogas recreativas como la cocaína. Indinavir puede causar piedras que se forman en la orina, y es más probable que éstas aparezcan si se bebe poco.

Síntomas de los problemas renales
El funcionamiento del riñón y el nivel de azúcar en sangre deben controlarse en los habituales análisis de sangre. Los valores elevados pueden generar alteración del color (marrón o rojo) en la orina u orina espumosa respectivamente. La pérdida excesiva de proteína puede causar acumulación de fluidos en las piernas y en otras partes. Un indicio precoz de que los riñones no funcionan correctamente puede ser orinar mucho durante la noche (también un síntoma de la diabetes). Los síntomas de fallo renal más grave incluyen una sensación general de malestar, cansancio, náuseas, dolor de cabeza, calambres musculares, un flujo de orina menor, somnolencia, picor y, finalmente, oscurecimiento de la piel. Las personas con piedras en el riñón provocadas por indinavir pueden sentir un fuerte dolor en el flanco o escozor en la uretra al orinar. Las infecciones de orina pueden provocar dolor al orinar, mayor frecuencia en la micción y, sobre todo si la infección afecta a los riñones, dolor en el costado, fiebre y malestar.

Pruebas
La presencia de sangre o de proteínas en la orina se puede detectar con una simple tira reactiva, aunque se deben hacer análisis más detallados en el laboratorio. Mediante los análisis de sangre se pueden establecer los niveles de minerales y proteínas, así como el nivel de creatinina, que es un indicador muy sensible y específico del funcionamiento del riñón, o el de urea, que es un indicador menos específico, ya que se puede ver alterado por la hidratación y la dieta. Los ultrasonidos, la TC (tomografía computerizada) o la IRM (imagen por resonancia magnética) o los escáneres funcionales se pueden utilizar para obtener una imagen del riñón. En algunas personas se requiere la práctica de una biopsia renal, que consiste en extraer una pequeña muestra de tejido renal para su observación en el microscopio.

Tratamientos
Conviene evitar los fármacos o reducir las dosis siempre que éstos estén implicados en los problemas renales. Si se toma indinavir, es aconsejable beber al menos dos litros de agua al día, o incluso más, cuando hace calor o se practica ejercicio. La infección urinaria debería tratarse a tiempo con antibióticos adecuados. Se pueden tratar algunas formas de nefritis (inflamación de los riñones). Si hay una excesiva pérdida de proteínas y edema (hinchazón), se puede recurrir a los diuréticos y a una dieta alta en proteínas. Se deberían controlar cuidadosamente tanto un alto nivel de azúcar en sangre como una elevada presión sanguínea, actuando en función de la causa y de la gravedad del problema. Si se produce fallo renal moderado, una dieta baja en proteínas puede ayudar a reducir los síntomas y a proteger los riñones; quizá se deba modificar el consumo de sal y potasio. Si los riñones dejan de trabajar completamente, es necesaria la diálisis (hemodiálisis, que filtra la sangre mediante un filtro mecánico externo; o diálisis peritoneal, donde un líquido es introducido y extraído de la cavidad abdominal) para eliminar los productos de desecho y equilibrar los niveles de agua y minerales. Si el fallo renal es definitivo, un transplante de riñón con tratamiento inmunosupresivo para prevenir su rechazo puede ser necesario, pero esto, evidentemente, no es sencillo para las personas con VIH.