Rosuvastatina es un tratamiento seguro y eficaz para lípidos elevados debido a los inhibidores de la proteasa

Michael Carter
Published: 27 June 2005

Rosuvastatina (Crestor) es un tratamiento seguro y eficaz para niveles altos de colesterol y triglicéridos causados por el uso de inhibidores de la proteasa (IP), según los resultados de un estudio piloto italiano que se ha publicado en la edición de primero de julio de AIDS.

Se ha apreciado un paulatino incremento de hiperlipemia en personas VIH positivas desde la introducción de la Terapia Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA). En la actualidad se recomienda pravastatina (Lipostat), atorvastatina (Lipitor) y fluvastatina (Lescol) para el tratamiento de la dislipemia causada por los inhibidores de la proteasa a pesar de que, aunque bajo, existe riesgo de interacciones.

Se ha demostrado que la rosuvastatina es altamente eficaz en bajar el colesterol de baja densidad (LDL) y los estudios de farmacocinética han mostrado que no se metaboliza por el citocromo P450 y que habría, por tanto, un bajo riesgo de interacciones.

A principio de verano de 2004, se inscribieron 16 personas VIH positivas con elevación persistente de lípidos en sangre en un estudio piloto para evaluar la seguridad y eficacia de rosuvastatina en el tratamiento de la dislipemia causada por los inhibidores de la proteasa.

Todos los pacientes habían estado en tratamiento con un régimen TARGA en el que se coadministraba un inhibidor de la proteasa durante al menos 12 meses y mantenían una carga viral por debajo de 50 copias/ml.

Se definió hipercolesterolemia al alcanzarse unos niveles en ayunas de colesterol de 240mg/dl o mayores e hipertrigliceridemia se situó en unos niveles en ayunas de colesterol de 200mg/dl o mayores.

Todas las 16 personas presentaban un historial de seis meses de lípidos elevados que habían sido tratados sin éxito con dieta y ejercicio antes de iniciar el tratamiento con rosuvastatina. El tratamiento se prolongó durante 24 semanas.

El equipo investigador destaca que “la incorporación de rosuvastatina conllevó una reducción estadísticamente significativa del colesterol en plasma, el colesterol LDL y los niveles de triglicéridos”.

A las 24 semanas el colesterol total se había reducido en una mediana del 21% y los triglicéridos en un 31%.

La medicación fue bien tolerada y sólo se informó de efectos secundarios leves y dos casos de problemas gastrointestinales transitorios. No se registraron anomalías de laboratorio.

Los investigadores llegan a la siguiente conclusión: “El tratamiento con rosuvastatina durante 24 semanas ha mostrado ser eficaz en el manejo de la hiperlipemia en personas tratadas con inhibidores de la proteasa al tiempo que mostró un perfil de tolerabilidad favorable”.

Referencia: Caza L et al. Rosuvastatin for the treatment of hyperlipidaemia in HIV-infected patients receiving protease inhibitors: a pilot study. AIDS 19 (10): 1103 - 1105, 2005.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).