Back to contents

Parte I: VIH, sexo y tú

El prestar atención a la salud sexual cuando se tiene VIH no se limita a adoptar medidas para evitar la transmisión del virus a terceras personas. Tampoco se trata únicamente de evitar adquirir alguna nueva infección de transmisión sexual. Disfrutar de una buena salud sexual va más allá de la mera salud física.

Las personas con VIH desean las mismas cosas que cualquier otra: amor, afecto, y el placer y la satisfacción que se pueden obtener (y proporcionar) a través de las relaciones sexuales.

Tu sexualidad forma parte de ti y es parte de lo que te hace un ser humano. Es probable que practicar sexo y mantener relaciones siga siendo tan importante como siempre en tu vida. Vivir bien y mantenerse saludable con VIH supone cuidar de uno mismo, y eso incluye también tu parte emocional. El excluirse de proporcionar y recibir placer o del contacto y la interacción humana no es bueno para nadie. Puedes acabar convirtiéndote en una persona aislada o deprimida, y eso podría afectar de forma negativa a tu salud.

No hay ningún problema en elegir la soltería o el celibato, pero debería ser una decisión tomada por razones positivas. Por otro lado, no tiene por qué ser una opción permanente; puedes decidir no tener relaciones sexuales durante un tiempo, por ejemplo, mientras asimilas tu diagnóstico de VIH.

Algunas personas consideran que no deberían mantener relaciones sexuales porque sienten ansiedad ante la posibilidad de transmitir el VIH, o porque piensan que ya no son deseables. Sin embargo, no tienes por qué abstenerte de tener relaciones sexuales únicamente por tener el virus.

Es importante recordar que hablamos sólo de una infección: el VIH es un virus, como el del resfriado común o el de la gripe. No es un juicio moral, ni debería ser considerado como un castigo.

El sexo puede hacerte sentir bien, te acerca a otras personas y permite satisfacer un poderoso deseo. Estos son motivos suficientes para seguir disfrutando del mismo tan a menudo como desees. No obstante, también hay otros beneficios para la salud bien documentados: El sexo ayuda a relajarse y a dormir mejor, puede constituir un ejercicio muy bueno y es capaz de aliviar el dolor, mejorar la circulación y reducir los niveles de colesterol.

Por todas estas razones, resulta fundamental preguntar cualquier duda o exponer las inquietudes que puedas tener lo antes posible. Puedes plantear cuestiones relativas a la sexualidad a tu médico del VIH o al equipo sanitario del centro proveedor de tratamiento. Es posible que te preocupe que, por ejemplo, se puedan sorprender o decepcionar si has tenido relaciones sexuales sin protección. Sin embargo, estas personas están ahí para ayudarte con estos temas, facilitar información y, si carecen de la experiencia para proporcionarte ayuda, derivarte a alguien que sí lo haga. Asimismo, puedes buscar asesoramiento y ayuda sobre temas sexuales a los organismos de atención y apoyo, y quizá te resulte útil hablar con parejas, amistades y otras personas que han experimentado los mismos problemas.

Community Consensus Statement on Access to HIV Treatment and its Use for Prevention

Together, we can make it happen

We can end HIV soon if people have equal access to HIV drugs as treatment and as PrEP, and have free choice over whether to take them.

Launched today, the Community Consensus Statement is a basic set of principles aimed at making sure that happens.

The Community Consensus Statement is a joint initiative of AVAC, EATG, MSMGF, GNP+, HIV i-Base, the International HIV/AIDS Alliance, ITPC and NAM/aidsmap
close

This content was checked for accuracy at the time it was written. It may have been superseded by more recent developments. NAM recommends checking whether this is the most current information when making decisions that may affect your health.

NAM’s information is intended to support, rather than replace, consultation with a healthcare professional. Talk to your doctor or another member of your healthcare team for advice tailored to your situation.