Tener un nivel reducido de colesterol HDL (ligado
a lipoproteínas de alta densidad) constituye un factor de riesgo de sufrir
enfermedad cardiovascular en pacientes con VIH que tiene una mayor importancia
que el consumo de tabaco, el colesterol total, la presión arterial o el sexo,
según informa un equipo de investigadores irlandés en la edición digital de la
revista AIDS.
El equipo de investigadores descubrió que un
nivel bajo de colesterol HDL supuso el segundo factor de riesgo total (sólo
detrás de la edad) de desarrollar una enfermedad cardiovascular [ECV].
"Nuestros
datos ponen de manifiesto la importante contribución que tienen los
niveles reducidos de colesterol HDL sobre el riesgo de sufrir una ECV entre los
pacientes con VIH", comentan los autores.
A menudo, el colesterol HDL es conocido como ‘colesterol
bueno’ y el hecho de tener unos niveles adecuados del mismo está relacionado
con un menor riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, entre otras dolencias.
Existe una alta prevalencia de niveles bajos
de colesterol HDL entre las personas con VIH. Las razones no están claras, pero
podrían incluir la acción del propio virus o los efectos secundarios de algunos
medicamentos antirretrovirales.
Un equipo de investigadores del Hospital
Universitario Mater Misericordiae de Dublín (Irlanda) decidió determinar la
contribución que tenían los niveles reducidos de colesterol HDL sobre el riesgo
cardiovascular en los pacientes con VIH.
En consecuencia, llevaron a cabo un estudio
transversal en el cual se hizo un seguimiento de los niveles de colesterol HDL
(además de otros factores de riesgo cardiovascular conocidos) en 127 pacientes
que recibieron atención en dicho hospital entre los años 2008 y 2010.
La mediana de edad de los pacientes fue de 37
años, dos terceras partes eran hombres y el 58% eran de etnia blanca. El recuento
mediano de CD4 fue de 378 células/mm3 y el 65% de los pacientes
estaba tomando una terapia antirretroviral, de los que el 83% presentaba una
carga viral indetectable.
Muchos de los pacientes mostraban factores de
riesgo conocidos de desarrollar enfermedad cardiovascular: más de la tercera
parte (38%) eran fumadores, el 20% tenía un historial familiar de enfermedades
cardiovasculares y el 11% padecía una presión arterial elevada.
El seguimiento de los niveles de colesterol evidenció
que el 3% de las personas tenía el colesterol total elevado, el 5% tenía alto el
colesterol LDL (ligado a lipoproteínas de baja densidad, conocido también como
‘colesterol malo’) y el 53%, un nivel pequeño de colesterol HDL.
Mediante la escala de Framingham, se valoró el
riesgo a diez años de desarrollar una enfermedad cardiovascular, y se concluyó
que 110 pacientes tenían un riesgo bajo, doce presentaban un riesgo moderado y
cinco, un riesgo elevado.
El equipo de investigadores se encontró que el
mayor factor de riesgo de padecer enfermedad cardiovascular lo constituyó la
edad, que llegó a representar el 41% del riesgo.
Sin embargo, el siguiente factor más
importante fue el nivel reducido de colesterol HDL, que fue responsable del 18%
del riesgo. Esto superó con mucho al riesgo atribuido al hecho de fumar (7%), a
los niveles de colesterol total (4%) y al sexo (2%).
Los autores demostraron que el potenciar los
niveles de colesterol HDL ofreció importantes beneficios sobre la salud.
Aumentar un 20% los niveles de colesterol HDL supuso
que cinco pacientes que anteriormente habían sido clasificados como en
situación de riesgo moderado de desarrollar una enfermedad cardiovascular en
los siguientes diez años fueron reclasificados como en situación de riesgo bajo,
y un paciente pasó del grupo de riesgo alto al de riesgo moderado.
Si se aumentasen los niveles de colesterol HDL
entre un 20 y un 40%, entonces el doble de pacientes vería reducido su riesgo.
El equipo de investigadores afirma que esto
tendría un impacto sobre las tasas de enfermedad cardiovascular: Un aumento del
20% [del nivel de colesterol HDL] se traduciría en 1,26 acontecimientos
cardiovasculares menos a lo largo de diez años, mientras que un aumento del 40%
evitaría 2,41 acontecimientos de este tipo a lo largo de dicho período.
"En una cohorte de pacientes con VIH, los
niveles de colesterol HDL tuvieron una mayor contribución al riesgo de sufrir
ECV que fumar, los niveles de colesterol total, la presión arterial o el sexo
del paciente", comentan los investigadores.
Reconocen, por otra parte, que su estudio contaba
con la limitación de su pequeño tamaño de muestra. No obstante, destacan que su
cohorte resultaba "representativa de una población contemporánea de
personas infectadas por VIH".
Los autores
concluyen: "Es necesario llevar a cabo más estudios para poder explicar
por qué los niveles de colesterol HDL son bajos en los pacientes con VIH e
identificar posibles dianas terapéuticas”.