Muchas personas con VIH resistente a fármacos practican sexo sin protección

Michael Carter
Published: 01 December 2005

Un número considerable de personas con VIH resistente a fármacos antirretrovirales practican sexo sin protección con una pareja a la cual podrían haber transmitido este VIH resistente, según un estudio estadounidense que aparece en la edición del 1 de diciembre de la publicación Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes.

“Nuestro estudio demuestra que entre hombres y mujeres con VIH cuya viremia presentaba una probada resistencia genotípica a fármacos antirretrovirales, existe una importante prevalencia de comportamientos sexuales de alto riesgo”, comentan los autores de la investigación que estiman que las 25 personas del estudio con VIH resistente y que admitieron realizar prácticas sexuales consideradas de riesgo podrían haber transmitido VIH resistente hasta a 72 personas.

Los indicios hallados en Estados Unidos y Reino Unido sugieren que la proporción de personas que contraen nuevas infecciones por VIH resistente está aumentando. A pesar de que la prevención del VIH se ha centrado cada vez más en los comportamientos de las personas que ya saben que tienen VIH, se sabe poco acerca de los comportamientos de riesgo de las personas con VIH resistente a fármacos.

Los investigadores del estudio SCOPE (siglas en inglés de Estudio de las Consecuencias de la Era de los Inhibidores de la Proteasa) en San Francisco (EE UU) pidieron a 287 personas que tomaban terapia anti-VIH que completaran un cuestionario sobre su comportamiento sexual a lo largo de los cuatro meses previos. También les pidieron que incluyeran información sobre su salud mental, la adhesión a la terapia antirretroviral, el consumo de drogas recreativas (incluyendo el sildenafilo, el fármaco para tratar la disfunción eréctil, también conocido por el nombre comercial Viagra) y el consumo de alcohol.

Los pacientes fueron divididos en dos grupos: en un grupo aquellos que presentaban una carga viral por encima de 100 copias/ml y cuya viremia presentaba una probada resistencia genotípica a fármacos antirretrovirales y en un segundo grupo aquellos con una carga viral por debajo de las 100 copias/ml.

De las 287 personas incluidas en el análisis por el grupo de investigadores, un total de 219 personas declaró ser gay o bisexual, la mediana de edad fue de 45 años, un 88% eran hombres y 168 (58%) tenían una carga viral por encima de 100 copias/ml y con resistencia genotípica probada.

De los 133 hombres gay o bisexuales con VIH resistente a fármacos, 36 (27%) declararon haber mantenido relaciones sexuales anales sin protección y 23 (27%) afirmaron que habían mantenido relaciones sexuales sin protección con una pareja que no tenía VIH o cuyo estado serológico desconocían. Entre el grupo de hombres y mujeres heterosexuales con VIH resistente, cuatro (11%) afirmaron que practicaron sexo sin protección y dos (6%) afirmaron que fue con una persona que bien no tenía VIH o bien no sabían su estado serológico.

A continuación, el grupo de investigadores calculó cuántas nuevas infecciones por VIH resistente a fármacos podría haber provocado este nivel de conductas de riesgo. Partieron de una estimación previa de que una carga viral en plasma de 1.500 copias/ml constituye el umbral para la transmisión del VIH.

Entre los pacientes cuyo VIH demostró ser resistente a los fármacos, la mediana de la carga viral en plasma fue de 10.500 copias/ml, y los investigadores recalcan que “el 92% tenía un nivel superior a 1.500 copias/ml”. Estas 25 personas en los cuatro meses previos tuvieron una mediana de una pareja sin VIH o de estado serológico desconocido con la cual practicaron sexo sin protección. Sin embargo, el 25% declaró haber tenido tres o más parejas. El grupo de investigadores por tanto calcularon “sumando el número de parejas sexuales por persona que declaró haber practicado sexo sin protección, hasta 72 parejas sin VIH o cuyo estado serológico era desconocido, estuvieron expuestas y podrían haberse infectado por VIH resistente a fármacos”.

Se obtuvieron datos respecto al espectro de mutaciones asociadas a resistencia a fármacos en el VIH de las personas que realizaron prácticas sexuales de alto riesgo. En el 8% de los pacientes se observó la presencia de VIH resistente a una única familia de antirretrovirales, un 44% tenía VIH resistente a dos familias de fármacos antirretrovirales y un 48% tenía VIH con resistencia a las tres principales familias de fármacos anti-VIH.

Posteriormente, la atención se centró en los factores de riesgo relacionados con la práctica de riesgo sin protección con una pareja sin VIH o cuyo estado serológico es desconocido. Una edad menor (por debajo de 35 años, p<0,001) constituyó un firme factor de predicción y también hubo indicios de que la depresión (p<0,018) y el uso de sildenafilo (p<0,039) estaban relacionados significativamente con las prácticas sexuales de alto riesgo que implican una potencial exposición al VIH resistente a fármacos.

Los factores asociados a la práctica de relaciones sexuales con otras personas con VIH fueron el uso de sildenafilo (p=0,006), el consumo de metanfetamina (p=0,048) y el consumo frecuente de alcohol (p=0,027).

“Estimamos que en nuestra población proveniente de clínicas aproximadamente una de cada cuatro personas con VIH resistente a fármacos practicaron relaciones sexuales sin protección en los cuatro meses anteriores, incluyendo un 15% que lo hicieron con parejas que sabían que no tenían VIH o cuyo estado serológico era desconocido”, escribieron los investigadores.

También comentaron que “no encontramos indicios de que se hayan realizado esfuerzos dirigidos eficazmente a las personas con VIH resistente a fármacos para que reduzcan la práctica de sexo sin protección”.

Referencia: Chin-Hong PV et al. High-risk sexual behavior in adults with genotypically proven antiretroviral-resistant HIV infection. J Acquir Immune Defic Syndr 40: 463 – 471, 2005.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).