La exposición repetida al VIH en el sexo oral induce anticuerpos neutralizantes frente al virus en hombres sin VIH

Roger Pebody
Published: 03 February 2009

Algunos hombres sin VIH que mantienen relaciones duraderas con hombres infectados presentan una respuesta de anticuerpos en la saliva que puede inhibir la infección por este virus, según publican investigadores suecos en un artículo en la versión digital de AIDS. Es la primera vez que este tipo de respuesta se ha descrito en la saliva, y puede ayudar a explicar por qué la infección a través de la práctica de sexo oral es tan infrecuente en parejas serodiscordantes.

Aunque se ha comprobado que la infección por VIH puede tener lugar (y lo hace) durante una felación u otros tipos prácticas de sexo oral, el número de infecciones atribuidas a esta modalidad es relativamente reducido en comparación con el número de prácticas de sexo oral sin protección. Una razón es que la saliva contiene enzimas que inhiben de forma parcial la infección por VIH.

Además, diversos estudios, los más conocidos de los cuales son los realizados entre las trabajadoras sexuales de Kenia, han identificado a personas que han practicado sexo vaginal sin protección en muchas ocasiones, con una elevada probabilidad de haber entrado en contacto con el VIH, pero no han sido infectadas. Se cree que, a través de la exposición repetida, estas personas han adquirido una respuesta inmunitaria más sólida, que dificulta la infección por VIH. Se han examinado distintos marcadores de respuesta inmunitaria, incluyendo la presencia de anticuerpos específicos [IgA1] (capaces de neutralizar el VIH) y las respuestas específicas de los CD4 frente a este virus.

Klara Hasselrot y su equipo de colaboradores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) quisieron comprobar si, en relaciones prolongadas de parejas serodiscordantes, el miembro sin VIH de la pareja desarrollaba anticuerpos IgA1 en la saliva que ayudaran a inhibir la infección por VIH durante el sexo oral.

El estudio contó con un total de 25 hombres sin VIH que mantenían una relación de al menos seis meses con un hombre infectado por el virus. Por otra parte, veintidós hombres sin el virus de la inmunodeficiencia humana que no formaban parte de una pareja serodiscordante, y provenientes de una clínica de donación de sangre, participaron como controles.

Klara Hasselrot declaró a aidsmap.com que los cuestionarios completados por los participantes evidenciaron que 24 de los 25 hombres habían practicado sexo oral sin protección en los seis meses previos. En 21 de los casos la práctica se realizó con su pareja con VIH, pero en tres casos fue con parejas esporádicas de estado serológico al virus desconocido. Sólo tres varones declararon también haber practicado sexo anal sin protección.

Asimismo, el análisis de los registros médicos de los miembros de la pareja con VIH reveló que, aunque la mayoría estaban bajo tratamiento en el momento del estudio, sólo dos que habían seguido terapia antirretroviral mantuvieron carga viral indetectable durante toda la duración de la relación con su pareja. Los investigadores consideraron que este hecho significa que, salvo dos excepciones, todos los miembros de la pareja sin VIH habían estado -probablemente- expuestos al virus en algún momento.

El análisis de las muestras de saliva mostró que la de los 15 hombres con pareja serodiscordante tenía una capacidad neutralizadora del VIH. Éste fue también el caso de seis personas del grupo control, lo que confirma la capacidad de la saliva para inhibir el virus.

Otras pruebas fueron realizadas en muestras de anticuerpos IgA1 aisladas. En esos tests, se comprobó que los anticuerpos de 13 de las parejas serodiscordantes neutralizaron el VIH, frente a ninguna de las muestras de control.

Se cree que la exposición repetida al VIH durante el sexo oral induce esta inmunidad específica en la saliva. Además, se argumenta que es probable que el efecto inhibitorio de IgA1 contribuya significativamente en la neutralización producida en todas las muestras de saliva. Los 13 participantes cuyos anticuerpos IgA1 pudieron neutralizar el VIH volvieron a proporcionar muestras de saliva de las que se eliminó IgA1. Sólo cinco de esas muestras mantuvieron su actividad neutralizante.

Dos años después de la inscripción en el estudio, se tomaron nuevas muestras. La situación no había cambiado en casi ninguna de las parejas serodiscordantes [aunque la saliva de un hombre adquirió capacidad neutralizante y la de otro la perdió]. Todos continuaban siendo seronegativos.

Los investigadores también hallaron que los hombres con saliva neutralizante tendían a tener parejas con mayor carga viral que los que no la tenían. Este hecho podría sugerir que la capacidad neutralizante se ve determinada por la cantidad de exposición al virus.

Los autores concluyen: “El sexo oral sin protección produce una respuesta neutralizante del VIH en saliva mediada por el anticuerpo IgA1 que persiste mientras el miembro de la pareja seronegativo mantenga una exposición continua al virus de la persona seropositiva”.

Referencia:

Hasselrot K et al. Oral HIV-exposure elicits mucosal HIV-neutralizing antibodies in uninfected men who have sex with men. AIDS (online edition), 2009.