IAS: El daño en el recto y el uso de drogas son factores clave en la transmisión sexual del VHC

Michael Carter
Published: 05 August 2007

Los factores asociados con la transmisión sexual del virus de la hepatitis C entre hombres gay con VIH podrían ser más complejos de lo que se sabía hasta ahora, según una investigación alemana que se presentó en la reciente IV Conferencia de la Sociedad Internacional del SIDA en Sydney.

De entrada, los investigadores de Bonn encontraron (lo que está en concordancia con otros estudios recientes) que la penetración anal desprotegida está asociada con un alto riesgo de contraer hepatitis C. Pero un análisis estadístico posterior, sólo el inhalar drogas y el sangrado rectal tras el sexo constituían factores de riesgo de la infección por hepatitis C. Los autores de este estudio se temen que la prevención de la hepatitis C que se centra sólo en el uso persistente del condón podría ser un enfoque demasiado estrecho y pasar por encima de comportamientos de riesgo potencialmente más arriesgados.

Médicos de toda Europa han estado observando mini-epidemias de virus de la hepatitis C en hombres gay con VIH. Varios estudios han señalado al sexo anal desprotegido como un significativo factor de riesgo para la transmisión sexual de la hepatitis C, mientras que otra investigación ha encontrado relación con el fisting (introducción del puño en el recto), el uso de drogas y algunas infecciones de transmisión sexual.

Pese a que sólo unos pocos pondrían en duda seriamente que la hepatitis C se transmite por vía sexual entre hombres gay con VIH, existe sin embargo muy poca evidencia de la transmisión sexual en hombres gay seronegativos, o en parejas heterosexuales con VIH. A pesar de que un estudio concluyó que era más probable detectar hepatitis C en el semen de los hombres con VIH, lo que explicaría la transmisión del virus por medio del sexo no protegido, algunos investigadores creen que los factores implicados en la transmisión sexual de la hepatitis C podrían ser mucho más complejos.

Con el objetivo de intentar obtener una mejor comprensión de los factores de riesgo sexuales, conductuales y sociales de la transmisión sexual de la hepatitis C entre hombres gay con VIH, investigadores alemanes llevaron a cabo un estudio de caso-control a finales de 2006: cada hombre gay con VIH al que se le diagnosticara la hepatitis C fue emparejado con dos hombres gay con VIH pero sin hepatitis C.

A continuación los investigadores obtuvieron los datos demográficos así como la información sobre el comportamiento sexual y el uso de drogas recreativas. También se les preguntó si se les habían administrado productos sanguíneos o se les había practicado alguna intervención médica invasiva, un tatú o un piercing, dado que éstas son también formas de transmisión de la hepatitis C si no se siguen los procedimientos de cribado y esterilización correspondientes.

El estudió incluyó a un total de 22 casos y sus correspondientes 44 controles. En un análisis bivariable, las drogas inhaladas (OR=10,5), un historial de operaciones de cirugía mayor (OR=9,1), el sexo anal desprotegido con más de cinco hombres durante el año previo (OR=7,5), el sangrado del recto tras el sexo (OR=7,1), el fisting (OR=5,9) y el uso de drogas para la disfunción eréctil (OR=4,1) fueron todos ellos factores asociados de manera significativa con un incremento del riesgo de estar infectado con hepatitis C.

No obstante estos datos, en el análisis multivariable posterior la mayoría de estos factores dejaron de ser significativos. Sólo el inhalar drogas (OR=13,5, p<0,005) y el sangrado del recto después del sexo (OR=7,7, p<0,005) continuaron estando asociados de manera significativa con un riesgo de infección con la hepatitis C.

Según los investigadores, “la penetración anal desprotegida per se no explica del todo la transmisión de la hepatitis C entre hombres con VIH que practican sexo con hombres.”

Y añaden: “la posibilidad de co-infección por hepatitis C se emplea frecuentemente para animar a los hombres que practican sexo con hombres a utilizar condones de forma regular, y por ello el uso de preservativos sigue siendo el foco principal de los mensajes de prevención de la hepatitis C entre estos hombres. Nos tememos que con este enfoque estrecho están pasando por alto otros mensajes más eficaces para la prevención de la hepatitis C.”

Los investigadores destacan el sexo en grupo y el daño añal como factores potencialmente implicados en la transmisión sexual de la hepatitis C. Señalan que el 46% de los casos y sólo el 10% de los controles informaron haber tenido sexo en grupo, y que la hemorragia anal después del sexo era mucho más común en los casos que en los controles (27% frente al 5%). El empleo de juguetes sexuales, el fisting, o una mayor duración y frecuencia de la penetración anal debido a la toma de fármacos para la disfunción eréctil podrían ser factores todos, al parecer de los autores, que contribuyan al aumento del riesgo de sangrado anal.

Los investigadores también creen que el uso de drogas recreativas juegan un rol importante en la transmisión de la hepatitis C. Indican que la administración nasal y rectal de las drogas puede causar ulceraciones que pueden facilitar la transmisión y adquisición de la hepatitis C. Es más, el uso de drogas puede incrementar la duración y la intensidad del sexo, lo que quiere decir que hay un mayor riesgo de daño rectal.

“Se hacen necesarios esfuerzos de prevención para comunicar la transmisión sexual o por rutas relacionadas con el sexo de la hepatitis C que no pueden prevenirse sólo con el uso del condón,” según concluyen los investigadores.

Referencia

Schmidt AJ et al. Risk factors for hepatitis C in HIV-positive MSM. A preliminary evaluation of a case control study. Fourth International AIDS Society Conference on HIV Pathogenesis, Treatment and Prevention, abstract MOPEB037, Sydney, 2007.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).